martes, 5 de junio de 2012

Llegó la hora


No sé si me estoy equivocando al dar este paso, de lo que estoy segura es de que una parte de mí lleva tiempo pidiéndolo a gritos. Necesito hacer uso práctico del dicho «renovarse o morir».

Este blog lo empecé hace año y (casi) medio por casualidad, sin estar muy claro cuál iba a ser su rumbo. Tras unos meses de entradas personales, en noviembre decidí darle una vuelta de tuerca y dedicarlo a (la que espero sea) mi futura profesión.
Mas el hecho de haber empezado medio en serio, medio en broma hizo que en los posos del té pudieran verse entradas demasiado íntimas o banales para mi gusto. Además, pese a que para mí continúa teniendo encanto, tampoco el nombre que en aquel momento elegí me parece el mejor. Porque sí, me decidí por este debido a la relación de amor-odio que tengo con el gerundio español, que nunca sé dónde colocar.

Es por esta serie de razones que, aun pese a las más de 10000 visitas que me llevo, los comentarios que me han animado a continuar y el apoyo recibido que tanto agradezco, hoy cierro el blog. Pero, como si de un ave fénix se tratara, el cierre de este blog implica la apertura de uno nuevo en el que os espero con los brazos abiertos:

¡El ciclo de la vida continúa! ¡Bienvenidos a ConTraducción!

Una vez más, he creado el espacio aprovechando los recursos de Google. El porqué es muy sencillo: Wordpress se me resiste y me encanta lo fácilmente que puedo personalizarlo todo en Blogger.

Espero que os guste el nuevo hogar de las palabras de esta estudiante que ahora se despide con un gran abrazo.